Fabricadas en plástico médico o acero inoxidable. Se conectan al sistema de aspiración de la unidad dental y permiten retirar fluidos como saliva, sangre o agua durante los procedimientos. Su diseño ergonómico evita la fatiga del operador y mejora la visibilidad del campo operatorio. Las más comunes son las quirúrgicas (de punta angulada) y las de evacuación de saliva (rectas).